Cómo decorar un cuarto matrimonial y fusionar estilo y gustos de forma fácil

Encontrar un estilo para decorar un cuarto matrimonial es cuestión de examinar los gustos de los que habitarán el espacio y preguntarse “¿qué es lo mejor para cada uno?”, no solo estéticamente hablando, sino también en el sentido funcional.

Como sabemos, el diseño dicta la distribución y el tipo de elementos de la habitación, por lo cual, un estilo que funcione bien para ambos hará las delicias en el disfrute del mismo. ¿Cómo lograr fusionar los estilos?

Decorar el cuarto matrimonial: Fusionar las ideas para encontrar un estilo único

A todos nos encanta ser únicos en cuanto a estilo, pero, cuando llega la hora de compartir habitación matrimonial... todo cambia.

Fusionar estilos es una de las proezas más difíciles de alcanzar, sobre todo, cuando los gustos de ambos integrantes difieren mucho entre uno y otro... Pero, ¿qué mejor forma de representar la unión de dos personas con la decoración que unificando dos estilos?

Con tantas ideas y estilos disponibles, encontrar la pareja ideal (de estilos) te resultará tan fácil que no podrás creerlo: Rústico y moderno; étnico e industrial; tropical y naval, en fin, ¡el cielo es el límite!

Emplear una paleta de colores complementaria

Encontrarás los colores complementarios en extremos opuestos de la rueda de colores, la consigues en cualquier sitio en Internet. (Puedes consultarlo en este sitio también).

Allí encontrará magníficas opciones que son el equivalente a un “matrimonio perfecto”, como el azul con naranja; el rojo con verde; o el amarillo con morado. Se considera que estos colores combinados poseen una armonía perfecta.

La cuestión parte del hecho de que solo hay tres primarios: amarillo, azul y rojo de donde nacen todos los colores. Así, cuando dos de ellos se combina (por ejemplo: rojo y azul) el tercero queda por fuera. De modo que al colocar ese color (que en este caso sería el amarillo) junto al color violeta (resultante de la mezcla de azul y rojo), se produce un contraste armonioso perfecto.

Es una linda manera de expresar las diferencias y afinidades de la pareja. Pero no significa que uses los tonos exactos, sino, más bien colores derivados.

Por ejemplo, paredes en un tono beige (derivado de amarillo, pero más pacífico y adecuado para la habitación), con lencería de cama, cortinas, almohadones y alfombras con algunos rasgos violetas pálido.

Hablando de cortinas, cuidado con los estampados.

Uno de los principales temas de discusión entre las parejas a la hora de decorar su habitación matrimonial, tiene que ver con los estampados. Y... ¿adivina cuál es el mayor exponente del estampado en un cuarto?, sí, las cortinas.

Si bien las sábanas pueden tener estampados, las cortinas siempre están expuestas sobre la pared. De modo que es algo que se mira todo el tiempo. Peor aún, si alguno de los dos decide convertirla en el estandarte de su gusto, porque todo se complica.

Es por eso que es recomendable para habitaciones matrimoniales, el uso de cortinas o persianas verticales de una tela neutra. Mejor, si además de cumplir su función, ayudan con la climatización. Entre las mejores opciones están las cortinas roller dobles motorizadas, para estilos como el rústico con étnico. Las persianas verticales con lamas anchas, para matrimonios de estilo industrial y minimalista; y las cortinas de barral de organza para los estilos clásico y moderno.

La cama es el elemento central ¡Trátala como se merece!

La cama es siempre elemento central en la decoración de habitaciones matrimoniales. La piedra angular que sostiene el estilo del lugar, por eso, debe tener todo para ser el foco de atención.

Para que funcione en una fusión de estilos, se deben elegir con características neutrales pero, con un dejo destacado de alguno de los dos estilos. Por ejemplo, si la habitación es de un matrimonio que comparte gusto por lo clásico y lo industrial, pues la cama puede ser ligeramente más clásica, pero pintada de negro. ¿Ves como funciona?

Siempre debe colocarse en el centro de la pared donde se ubica para brindar acceso a ambos. Los colores de las sábanas, almohadones y luminarias de mesa, deben combinar con las paredes, prioritariamente.

Mesa para dos, por favor

Cosas como las ya clásicas mesas a cada lado de la cama, que facilitan la colocación de pertenencias, decoraciones y luminarias, deben estar presentes siempre. Una buena alternativa para ahorrar espacio sin sacrificar la iluminación es la de colocar lámparas colgantes.

Una mesita cerca de la ventana, donde puedan disfrutar la vista mientras desayunan un domingo, esto ya no es fusionar estilos, esto es fusionar la convivencia (que también se aprecia).

Como ves, es lo mismo, pero con otra óptica. Decorar un cuarto matrimonial es igual que llevar la relación. Al principio, resultará un poquito cuesta arriba, luego, cada pieza engrana para inspirarte a mejorar.

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