El incremento en las precipitaciones en la región central de Argentina ha llevado a una proliferación notable de la especie de mosquitos Aedes albifasciatus, conocidos por su resistencia y particularidades.
Durante este verano, se ha observado un notable aumento en la cantidad de mosquitos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otras zonas centrales de Argentina. Esta situación ha dado lugar a una invasión de la especie Aedes albifasciatus, comúnmente llamados «mosquitos de inundación» por los biólogos.
Sylvia Fischer, investigadora del Conicet en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA) y coordinadora del Grupo de Estudio de Mosquitos de la Facultad de Exactas y Naturales de la UBA, brindó detalles sobre este fenómeno.

¿Qué caracteriza a los mosquitos de inundación?
Estos mosquitos son denominados así debido a su estrategia reproductiva y los lugares que eligen para la puesta de sus huevos. Buscan zonas que se inundan regularmente, es decir, lugares con ciclos alternos de inundación y sequía. En estos ambientes, las hembras depositan sus huevos cuando se producen las inundaciones, lo que lleva a una eclosión masiva y simultánea de mosquitos, como explicó Fischer.
La investigadora aclara que el término «mosquitos de inundación» no se refiere a su abundancia, sino a las áreas específicas donde se reproducen, que son propensas a secarse, inundarse y secarse nuevamente.
¿Estamos ante una invasión de mosquitos?
Fischer señaló que actualmente podríamos estar experimentando una invasión de mosquitos. Estos mosquitos, que no se originan en zonas urbanas, migran desde las periferias hacia las ciudades. Se crían en ríos de la región pampeana y son llevados por el viento y su propio vuelo hacia áreas más urbanizadas.
Este fenómeno es un «efecto derrame» desde zonas rurales hacia las ciudades, resultando en una notable presencia de estos mosquitos en áreas metropolitanas y otras ciudades urbanas, según explica la investigadora del Conicet.
¿La intensidad de las picaduras de mosquitos ha aumentado?
“Los mosquitos parecen picar con más intensidad y esto se debe a que son mosquitos más salvajes, originarios de áreas rurales. Están mejor adaptados para alimentarse de animales con pieles más gruesas que la humana. Por lo tanto, pueden penetrar nuestra piel con mayor facilidad, a diferencia de otras especies de mosquitos que están más acostumbrados a las personas y suelen ser más sutiles al acercarse”, explicó Fischer.

¿Por qué los mosquitos pican a unas personas y a otras no?
La tendencia de los mosquitos a picar a ciertas personas y no a otras se relaciona con los gases y sustancias que emitimos. “Cada persona tiene una composición y cantidad diferentes de sudoración, así como una liberación distinta de ácido láctico, que es un atractivo para los mosquitos.
Este compuesto es parte de nuestro metabolismo y lo excretamos a través de la piel. También influye el dióxido de carbono que exhalamos al respirar. Así, la combinación de sustancias liberadas por la piel nos hace más o menos atractivos para ser picados”.
Aunque en otras especies de mosquitos se ha observado una preferencia por ciertos grupos sanguíneos en humanos, no se han realizado muchos estudios en esta línea para la especie Aedes albifasciatus, que es la predominante en la región central de Argentina.
«Esta especie, que casi en su totalidad es Aedes albifasciatus, es el vector de la encefalitis equina del oeste y representa la mayor parte de lo que llamamos mosquitos de inundación en nuestra región. Aunque hay otras especies de mosquitos de inundación, constituyen una proporción menor de la población total de mosquitos”, agregó Fischer.
